miércoles, 15 de mayo de 2013

Entre dudas y respuestas



No son llamas que nacen de la sed
ni ecos revividos del pasado
los trazos que dibuja la memoria
cansada de vagar por los pasillos
de un ciego laberinto.

¿Acaso los deseos que brotan de las sienes
envueltos en suspiros de nostalgia
son remedos de un sueño de verano
al que un negro anochecer quebró sus alas,
o es la sombra que refleja
la lágrima dorada que rodó
por las paredes del noble sentimiento
al perder su joya más preciada?

¿Dónde se acuna esta duda mantenida?

La levedad del ser es tan frágil,
que sólo se mira en los espejos del vacío.

¿De dónde vienen los grises
que tiñen el azul de este paisaje?

Quién sabe si un suspiro de mujer
marcado por la ausencia,
es la respuesta sellada sobre el viento.

*Andros

3 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. María, me alegro de que te gustase el poema.Gracias.

      Eliminar