lunes, 20 de enero de 2014

Versos para el recuerdo



En tu trastienda, donde reposan los recuerdos,
un viejo poema trajo luz a tu sonrisa.

Hablaba de ti, del vuelo de las mariposas,
de náyades y fuentes, de suspiros,
de pájaros en ronda de gorjeos,
y como no de la verde hiedra de tus ojos
y del sabor a fuego de tu boca.

Por eso yo, juglar a contratiempo,
con la voz de galán enamorado
y el ansia entre los labios
no ceso de cantarte buscando tu costado.

Nunca más mis silbos de coral de cada verso
naufraguen por las crestas del olvido.

*Andros

viernes, 17 de enero de 2014

El dífícil parto de un poema


   
                       
                            Recordar es fácil para quien tiene memoria,
                                     olvidar es difícil para quien tiene corazón.
                                                                               García Márquez

  Gota a gota se vierte la memoria
sobre la palidez de un pergamino
si acosada por fiebres de zarzales,
allá donde nacen los equívocos,
no germinan volutas de laurel.

En este mundo incólume a los gozos,
el ámbar que arrebata los instintos
es canto de las hiedras amarillas.

¿Qué importan los remotos horizontes,
los latidos ardientes de los lirios
o el vértigo del párpado caído,
si el cordón umbilical de los sueños
derrama la voz de su soledad
sobre la yerma tierra de los astros?

Nada brilla en el fondo de las sienes
como una caracola de cristal
buscando la sonrisa de sus ecos,
ni despliega sus alas la palabra
en el cauce delgado de la noche
sin la antorcha que viste las ojeras.

Todo es sosiego si al cruzar las horas
afloran los paisajes como espejos
en el pozo secreto de las luces,
porque ya sin temor a los eclipses
enarbola su léxico cautivo
el rostro cavernario del amor.

Con los candados abiertos, sin miedo,
un venero de lunas y gorjeos
alumbra su distócica eclosión
sin el llanto de viejas cicatrices.

Es tiempo de nubes y de pájaros
con zapatos calzados de poemas.

*Andros

















































miércoles, 15 de enero de 2014

Ecos de un mismo sueño





Las letras de tu nombre son imanes
donde cuelga la luna sus pulseras,
donde visten de blanco las miradas
que sueñan con tu intimidad desnuda.

Siempre estás entre vuelos concertada
con dóciles enaguas de pasión
y yo,como ruleta pensativa
entre sombras de fósiles,
emigro del pasado que me engulle
en la red sofocante de un eclipse.

Tus labios, son un pórtico de rosas
por cuyas pasarelas
se resbalan los cantos de las liras;
y lo míos, un coral habitado
de ecos y de insomnios
sumergidos en las venas del olvido.

Y es que desde tu libertad sin velos
te asciende el sentimiento
en columpios descalzos de pudor
para alentar la fiebre de mis hielos.

Por eso, albacea de tu aliento,
me trasiego al compás de tus relojes.

*Andros

viernes, 10 de enero de 2014

El vitral de los sentidos


Ni recreando sueños,
ni sacándole lustre a las palabras,
consigo dibujarte.

Eres pulso que brota de las piedras,
nieve y sol, cal y arena,
el hábito que viste la memoria,
atajo que conduce a la verdad...

En ti, vuelven los ecos
de vírgenes desnudas
cansadas de enjaular sus rebeldías.

Si callas,
por el aire se resbalan silencios
y una estela de luz se difumina
tratando de envolverte.

Si sonríes,
se abren los secretos de tu concha,
ebrios de nostalgia, tras el cristal
donde reposa todo tu equilibrio.

Jamás podrá albergarse en tu garganta
el acíbar del grito desgarrado
que luce la soberbia,
ni serás el mosaico donde brillan
el odio y la venganza
que acuchillan los más nobles instintos.

Por eso,
regresaré con las manos abiertas
sobre el vientre que esconde tu pudor
ajustado a los bordes de una llama.

Y nada podrá romper el encanto
de saberte el vitral de mis sentidos.

*Andros

jueves, 9 de enero de 2014

Amor intemporal


Pasará el tiempo lentamente
o tal vez deprisa pase,
mas las huellas que dejen nuestras vidas
dejarán de amor bañado el aire.

Sonarán bellos cantos a maitines
junto a tímidos cánticos a laudes,
romperá el silencio de la noche
el tierno ruiseñor cuando nos cante,
mas tu voz y la mía serán sones
que en el tiempo sellarán
su dulzura inolvidable.

Volverá a sonreir la primavera
con el cálido llanto de los sauces,
lucirán las auroras sus trajes de rocío
tras las silentes noches otoñales,
y el vuelo de una alondra primorosa
surcará las calendas del estío
con las alas sedientas de un viejo caminante.

Mas nada será igual en las suaves tardes
cuando el Sol cansado de brillar descanse
y la luna vestida de luz radiante
pasee las noches estrelladas por el cielo
encendiendo la pasión de jóvenes amantes.

El tiempo gemirá nuestro recuerdo
queriendo pararse junto al aire
y vivir los sueños que nosotros
vivimos en el tiempo como nadie.

*Andros


Del llanto a la risa

 
Se estrechan los pasillos de la noche
y tiemblan las arterias sudorosas
si el sueño se entumece
al cruzar los umbrales de la angustia.

La indolencia moltura la palabra
con fiebre de basaltos
y el lírico pensar
torna a la realidad de sus engaños
con la faz que apadrina la mordaza.

Hijos de un mismo azul
el brillo y la penuria se resisten
a ser enredaderas del asombro
en un laboratorio de metáforas.

Entre tanto mutismo delirante,
las fuentes del insomnio
abortan silogismos y parábolas
mientras los labios secos
se suicidan con la savia del llanto.

Amanece, deambulan las neuronas
y la sangre va cosiendo de nuevo
los iris de la risa.

*Andros

miércoles, 8 de enero de 2014

Dentro y fuera

 
La voz se desgavilla
en débiles escorzos de conciencia
mientras en los más íntimos refugios
preludia su armonía
el órgano callado de las letras.

Estéril raciocinio el que se esconde
tras la huella de un triste contubernio
grabando sus estigmas
sobre el mantel que encarna la certeza.

En esta dualidad de girasoles
nada roe la faz del intelecto
como el brillo forjado en un eclipse.

Dentro y fuera, un cálido elixir
de pájaros y nidos
ahuyenta mezquindades
si late el corazón en las arenas.

*Andros