martes, 7 de enero de 2014

El umbral de las amnesias

 
Traspasado el umbral de las amnesias,
sin sal sobre los labios,
abriste la mirada
mostrando tus perfiles desde el fondo.

Regresaste sin llanto en el aliento
para cernir sobre mi vieja frente
la calidez de un beso
y sembraste en la flor de la retina
el poso de un suspiro
desprendido de tu sin par sosiego.

Con tu soledad llena de nostalgias,
burlando enredaderas,
rozaste las quimeras de mi alcázar
y tus ojos de hiedra, perpétuos de ternura,
sembraron en la noche dos luciérnagas.

Desde entonces, latidos en el sueño
agitan mis oídos
con rumores de pájaros y fuentes,
y el grano que germina su lenguaje
es especia de paz
que sirve de elixir a la armonía.

Tu gesto de laurel
es la luz que da brillo a mis poemas.

*Andros


lunes, 6 de enero de 2014

Aires de mar

 
No sé que tiene el mar
que agita torbellinos en la frente,
que es reposo de historias y tesoros
en el fondo irredento de sus aguas,
y que llora, que llora
el regreso armilar de las ausencias.

El mar es alimento
de quien sueña con rutas de crucero,
es el ámbar con visos de sosiego
donde cuelgan collares las estrellas.

No sé que tiene el mar
para ser canto del amor en vuelo,
refugio azul de páginas dormidas,
callada sombra donde el corazón
apura sus latidos.

Nostalgia de arrayanes,
en su magia se inspira con fervor
el idilio del verso constelado
y desde la pasión de sus naufragios
sólo emergen sus cantos de sirena.

No sé que tiene el mar,
no lo sé, pero al verlo
se me abren ancones en el pecho.

*Andros

A mi padre

 
                      Hay luces de auroras que encendiste
                                                 en los últimos rincones de mis venas.
                                                     
Eres noble corcel que rasga el viento,
añoso sauce con su tronco erguido,
perenne rama que sostuvo el nido
que sirvió de cuna a mi sentimiento.

Siempre hostil al dolor y al desaliento,
trazaste con tu pulso decidido
mi camino. Su largo recorrido,
me cubrió de tu sabio pensamiento.

Tu verdad desnuda, ¡qué maravilla!
se sembró en mi cauce, lecho soñado,
con las claras aguas de su semilla.

Hoy cubierta tu andadura, cansado,
la luz de tu palabra, tan sencilla,
se enciende con mi verso emocionado.

*Andros.

domingo, 5 de enero de 2014

El sino de unos labios

     
Olvidando despedidas de latidos fríos,
he cerrado el balcón de la nostalgia
llegándome hasta el friso de tus ojos
soñando con tu cuerpo desnudo de amazona
reposo y flor de mi cabalgadura.

Sabemos lo difícil que resulta
tender un puente azul a la distancia,
pero también sabemos que los sueños
estallan sus espejos de ternura
si las noches apagadas encienden su sed
entre lunas de marfil para calmar sus ímpetus.

Arde entonces la carne y los labios
mojados en llamas, como abejas presurosas,
desatan el dogal que los ahoga
dispuestos a morir entre arenas abrasadas.

Tu cáliz es el rostro que contemplo,
sostén del equilibrio emanado de la frente,
abril que me precede tras el sino
donde el amor teoriza sus escorzos.

Y es que sobre mis vuelos circulares
sólo brotan rojas amapolas de recuerdos.

*Andros

viernes, 3 de enero de 2014

La voz de la mordaza

 
El hielo de los labios
intuye la emergencia de las fugas.

El pensamiento, líquida hemorragia
al borde del delirio,
se amotina con su instinto letal
aferrado a las bielas de las sienes
en un latir convulso.

Nada refleja el rostro de lo estático.

Ni siquiera el vitral de los axiomas
permite traducir
el reposo inasible de las piedras.

El lenguaje, abrazado a sus enigmas,
vuela como un insecto trotamundos
vertiendo su albedrío
sobre el crisol de la memoria abierta.

En este devenir,
-vendaval de trasiegos y vaivenes-
sólo el ente cautivo de sí mismo
desvanece el fluir de las esencias.

Hasta en la soledad de las estatuas
el silencio es la voz de la mordaza.

*Andros



miércoles, 1 de enero de 2014

La urgencia de los vuelos

 
Roto el vínculo, el último pájaro
abandona su tienda de campaña.

Como estrellas huérfanas de elocuencia
se estremecen las sienes,
los párpados se cierran
y las hebras de la sangre descosen
los rumores del beso y la palabra.

Qué cáustica resulta
la imagen abocada al desengaño
si al medir la distancia
ahoga sus talones en el lodo.

Aunque nadie esté libre del descrédito
de ser ángel caído,
la fe con que maduran los reflejos
ensancha el territorio
donde los labios lucen su excelencia.

Vivir como exiliado, sin conciencia
de un próximo retorno
al origen remoto de las fugas
evita penetrar en lo insondable.

El éxito o fracaso de los vuelos
es cohete que estalla entre las manos.

*Andros

martes, 31 de diciembre de 2013

Nada te falta

   
                                  

Completa.Así te veo, como puzzle
de piezas encajadas sin incógnita.

Las aristas de tu esbelta geometría
son esquinas excitantes
donde se roza la pasión del sentimiento.

Nada te falta, pues hasta los pliegues
que ocultan tus tímidos deseos
son señuelos que incitan a ponderar
el valor de tu infinita dimensión.

Profunda en el sentir e inimitable
al darte, ofreces siempre lo mejor de ti
con la gracia palpitante de tu risa
que rindió su fruto madurado
llegándose hasta mí para colmarme.

Como una noche estrellada de abril
envuelta de azahares y luna llena,
buscas en ti misma ser espejo
que emane sin cesar el hondo latido
de ternura forjado en tus adentros.

Así te siento, asomada a mi paisaje
como tronco de roble vigoroso
donde anida toda la fuerza
que me ofreces generosa cada vez
que negros desacordes me conciertan.

Y si acaso tu dulzura encuentra
la caricia vacía de mis manos,
jamás se tuerce el gesto en tu mirada
porque llevas pintada sobre el rostro
la luz multicolor de las vidrieras.

Es por eso,
                   amor,
                              que nada te falta.

*Andros